|
La geomorfología, la vegetación y la fauna de las
islas están absolutamente modeladas por la acción
del mar. Los procesos erosivos producidos por los agentes climáticos
esculpen el paisaje isleño, excavando la caldera de la isla
por el noreste, y abriendo el único buen sitio para fondear,
Puerto Tofiño. Los materiales volcánicos, cenizas
y escorias compactadas son frágiles a la acción del
mar y de las lluvias, hecho que unido a las fuertes pendientes,
acelera los procesos erosivos cuando se pierde la cubierta vegetal.
El interés de las islas se multiplica cuando nos sumergimos
en sus fondos marinos.
La topografía de los fondos marinos es complicada, llena
de túneles, cráteres y bajos, pero sirve de refugio
natural para muchas especies. Además de una excepcional riqueza
de especies y variedad de comunidades bentónicas, aparecen
singularidades como el coral rojo (Corallium rubrum) y el alga Laminaria
redriguezi, muy escasa en nuestro mar. Los ejemplares más
reconocidos en Columbretes son: el
mero, la dorada,la oblada, la
chopa, la corvina negra, la escórpora, el pargo y bancos
de sardina y boquerón, que atraen especies ocasionales como
el atún y pez espada.
|