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La alteración del medio forestal se produce principalmente
por la actividad humana, transformando en un alto grado la vegetación
autóctona, quedando así reducida en zonas aisladas,
como por ejemplo el rebollo ( Quercus pyrenaica ). Las etapas clímax
de vegetación, que representan las más avanzadas de
sucesión ecológica y que se caracteriza por estar
representadas por la vegetación autóctona, dejan paso
a especies exóticas o alóctonas como el pino ( Pinus
pinaster ), la acacia ( Acacia melanoxylon ) o el eucalipto ( Eucaliptus
globulus ), por lo que se hace evidente la mano del hombre en la
transformación del sistema ecológico insular. Las
especies que componen el monte bajo o matorral, de mayor a menor
abundancia son, el tojo ( Ulex europaeus ), la retama loca (Osyris
alba ), la esparraguera ( Asparagus officinalis ), el torvisco (
Daphne gnidium ) o la jara ( Cistus salvifolius ) las cuales representan
especies termófilas de distribución mediterránea.
Otros hábitats como las playas, dunas y acantilados mantiene
sus comunidades vegetales en un buen estado de conservación,
presentando especies de un alto valor ecológico, ya sea porque
son endémicas del litoral galaico - portugués, o por
ser consideradas raras o amenazadas.
Vegetación de playas y dunas: el medio ambiente de
estas zonas se caracteriza por unas condiciones físicas y
climatológicas muy estrictas, entre las que se pueden destacar
la textura excesivamente arenosa del suelo, la sequedad existente,
alta exposición a los vientos y elevada evapotranspiración
que producen gran concentración de sales. La adaptación
de éstas especies ante tales condiciones se traducen en cambios
morfológicos y fisiológicos como el engrosamiento
de la cutícula, reducción de la superficie foliar
y del tamaño total de la planta, reducción de la densidad
de los estomas para evitar la alta evapotranspiración, largo
aparato radicular para alcanzar la capa freática y desarrollo
de sistemas especiales de para acumular agua y protegerse de los
vientos.La distribución de las especies vegetales de estos
medios se produce en bandas en función de los factores limitantes
anteriormente mencionados, En este sentido en las partes más
próximas a la línea de mar se sitúan las especies
con una elevada tolerancia a la elevada concentración en
sales, como son la Honkenya peploides y Euphorbia peplis. En el
primer frente dunar, el factor limitante es el viento, situándose
en esta zona especies gramíneas como Elymus farctus y Ammophila
arenaria, aunque su dispersión también ocupa las dunas
secundarias y terciarias.
La zona de dunas interiores se encuentra colonizada por una mayor
diversidad de especies, debido principalmente a que las condiciones
resultan más óptimas . Las especies más habituales
son la camarina ( Corema album ), la azucena de mar ( Pancratium
maritimun ), Malcomia littorea, Artemisia crithmifolia, ...
Vegetación en acantilados: al igual que en el caso
anterior, en los acantilados las especies también se distribuyen
dependiendo de las condiciones reinantes. En la parte más
cercana a la superficie del mar y situadas sobre las rocas, se encuentran
las especies que soportan las salpicaduras de las olas, como son
el hinojo marino ( Chrithmum maritimum ) y la armeria ( Armenia
pubigera ). Por encima de ésta banda y en zonas donde existe
un suelo ligeramente desarrollado, aparece la asociación
Dauco gummifer - Festucetum pruinosae, estando acompañada
en la vertiente sur de la isla por Calendula algarbiensis y Parietaria
judaica, mientras que en la parte norte de la isla se encuentra
acompañada por Angelica pachycarpa.
En las partes más altas del acantilado aparece el tojo (
Ulex europaeus subsp.latebracteatus ), presentando un aspecto achaparrado
adaptándose así, a las condiciones adversos.
Vegetación de marismas: este tipo de vegetación
se desarrolla en las zonas próximas al lago. Las especies
más representativas de esta comunidad son el Juncus maritimus
y Obione portulacoides.
Dentro de la elevada diversidad de especies vegetales que habitan
las Islas Cíes, las más representativas debido a sus
específicas condiciones por su vulnerabilidad y peligro de
extinción, son los endemismos como la Armeria pungens , Corema
album, Angelica pachycarpa o la Calendula algarbiensis.
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