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Las praderas submarinas
Al sumergirnos por primera vez en las aguas de Cabrera, nos llama
poderosamente la atención su nitidez. Parece que volamos,
ingrávidos, sobre las praderas de posidonia (Posidonia
oceanica), un alga que no es tal, sino una planta superior,
con raíces y flores, endémica del Mediterráneo,
y de una excepcional importancia ecológica. Sus tallos dan
cobijo a un gran número de seres: aquí viven peces
como la chopa (Spondyliosoma cantharus), la vaca (Serranus scriba),
la dorada (Sparus aurata), el dentón
(Dentex dentex), la voraz lubina (Dicentrarchus labrax),
la salpa o salema (Sarpa salpa), de reflejos dorados, que se alimenta
de las hojas de la posidonia en grupos o cardúmenes de hasta
cientos de individuos, auténticos rebaños submarinos,
erizos, sepias y,con algo de suerte,
encontraremos a la nacra (Pinna nobilis),
enorme molusco bivalvo, que aquí tiene su escondite.
Los fondos rocosos
Los fondos rocosos son los hábitats submarinos que ofrecen
un mayor esplendor y diversidad, dotando a la fauna de refugio y
alimento.
Éste es el lugar donde viven los meros
(Epinephelus guaza), peces de gran tamaño y buen carácter,
las escórporas
y rascacios (Scorpaena spp.), de venenosas espinas, maestros del
camuflaje, los pulpos (Octopus vulgaris),
animal muy curioso e inteligente, las morenas
(Muraena helena), los congrios (Conger conger), etc., seres todos
ellos moradores de cuevas y recovecos. Aquí veremos numerosos
invertebrados: bígaros, bellotas de mar, cangrejos, holoturias,
estrellas, etc. Sobre la roca crece un simpar número de algas,
desde la delicada Acetabularia, con forma de sombrilla, hasta las
duras algas calcáreas, que constituyen el soporte del coralígeno.
En las costas de Cabrera no faltan animales de mayor tamaño,
como el delfín mular (Tursiops
truncatus), el delfín listado (Stenella coeruleoalba), el
delfín común (Delphinus delphis) y la tortuga
boba (Caretta caretta)
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