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Los fondos marinos del Cabo de Gata-Níjar destacan
en la zona del litoral Mediterráneo, principalmente por dos
características singulares, como puedan ser la influencia,
como en otros puntos de la costa andaluza, de las corrientes atlánticas,
pero que en este caso afloran en un punto en el que los fondos marinos
son la prolongación sumergida de los conos volcánicos.
Es en este punto donde convergen las corrientes atlánticas
ya mencionadas, con los desplazamientos de las corrientes mediterráneas
del sureste, se produce un boon biológico, por el afloramiento
de nutrientes, dando lugar a un ecosistema en el que se aprecian
más del millar de especies, repartidas por diferentes hábitats
marinos como puedan ser fondos rocosos de lava volcánica,
fondos arenosos y los fondos de Posidonia
Los fondos de roca volcánica, se caracterizan por
ser formaciones irregulares en las que se abren cuevas, oquedades,
pasadizos.... a lo largo del recorrido según vayamos alcanzando
profundidad. Ya una vez descendido las paredes de gran verticalidad
en ciertas zonas, en el lecho nos encontramos con un fondo arenoso
salpicado de desprendimientos de bloques de piedra. En toda esta
zona podemos ver el desarrollo de fauna y flora característica
de roca, como ejemplares de meros, morenas y congrios en sus grietas.
En zonas más abiertas nos encontramos bancos de sargos, doradas,
castañuelas, brecas... Los invertebrados colonizan la zona
de roca, en la que encontramos crustáceos y moluscos, erizos
de mar, mientras que en las zonas afóticas se observan esponjas,
falso coral, ascidias, madreporarios que dan colorido a las zonas
más escondidas del roqueda.
Los fondos de arena son los más característicos
de esta zona del litoral. En las playas submarinas de arena fina
se asienta mediante rizomas la Cymodocea nodosa, fanerógama
marina, que forma praderas en las que cobijan numerosas especies.
En la parte superficial del lecho arenoso vemos erizos, pepinos
de mar, peces planos como el lenguado, salmonetes, herreras, gasterópodos
que se camuflan con la arena en su mayoría, estrellas de
mar y ofiuras. Enterrados en el fondo viven los poliquetos y anélidos,
que son dos especies distintas de gusanos, los moluscos bivalvos
y demás invertebrados.
En estos mismos fondos podemos encontrar praderas de Posidonia Oceánica,
encontrándose en la actualidad en serio peligro de extinción,
pero que gracias a Reservas Marinas como la del Cabo de Gata-Nijar,
su protección y recuperación se están haciendo
posibles. Su importancia es elevada ya que la biodiversidad que
se concentra en estas praderas submarinas es grandísima,
ya que viven y refugian moluscos, crustáceos, estrellas de
mar y otros equinodermos como las ofiuras, poliquetos, otras especies
en peligro de extinción como las nacras, pulpos, jibias en
las que ponen sus huevos y en la que se refugian un sin número
de alevines de todo tipo de especies.
Ya en zonas de aguas más adentro podemos observar desde toda
clase de túnidos, ocasionalmente tortugas bovas o incluso
calderones.
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