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La posibilidad que tiene un buceador para poder ver debajo del
agua, reside en crear un espacio de aire ante los ojos, ya que la
transmisión de la luz en medio acuoso difiere al medio aéreo
y los ojos enfocan en función del comportamiento de la luz
en el aire. La máscara es el elemento que permite crear dicho
espacio aéreo con el que poder ver bien debajo del agua.
La máscara incorpora un espacio destinado a ubicar en su
interior la nariz, siendo este hecho imprescindible, ya que nos
permitirá insuflar aire en su interior para poder compensar
en los descensos las compresiones ( efecto ventosa ).
Existen una gran variedad de modelos y tipos de máscaras,
pero aquellas que utlices han de reunir siempre las siguientes características:
1. Superficie de visión de cristal templado o laminado,
que en caso de rotura es menos probable que provoque astillas afiladas.
2. El cuerpo de la máscara o montura ha de estar
sellado correctamente por un faldón de caucho sintético
o silicona antialérgica, adaptable a la cara.
3. Membrana envolvente de la nariz, también de caucho
o silicona, que permita realizar su pinzamiento para hacer más
cómoda la maniobra de compensación de los oídos.
4. El perfil de la máscara cuanto más reducido
mejor, resultando así más fácil su vaciado
y menor esfuerzo para compensarla.
5. Cinta de fijación ajustable, cuyo sistema sea
seguro y fácil de manejar.
Cómo seleccionar una máscara:
Los factores que determinaran qué máscara nos interesa
comprar son el ajuste y la comodidad. Su adaptación ha de
ser perfecta ya que hay que evitar la penetración del agua
en la misma.
Para probar si es la idónea, hay que ver que se ajuste bien
a nuestra cara, colocándola sobre la misma sin utilizar la
cinta de fijación y aspirando por la nariz para provocar
el vacío. Una máscara que se ajusta bien se quedará
adherida a la cara debido a la inhalación, de lo contrario
opta por otra. Una vez elegida la adecuada, pruba ya con la cinta
de fijación en su sitio, a pinzarte la nariz para ver cual
es la que te resulta más cómoda.
Mantenimiento:
Para evitar que se deterioren hay que proceder a realizar tres
ejercicios de mantenimiento, extensibles al resto del equipo de
buceo.
1. Despues de cada uso lavarlas abundantemente con agua
dulce aun habiéndose utilizado sólo en piscina.
2. Evitar que les de la luz solar directamente.
3. Guardarlas en un lugar fresco y seco.
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