Más de 200 islas constituyen, en el Océano Pacífico, el archipiélago de Palau. La más pequeña apenas da cabida a un hombre, mientras que la más grande -Babeldaob- representa una de las extensiones de tierra más grandes de toda la Micronesia.
El origen del archipiélago es de naturaleza volcánica, si bien, su geología es muy diversa: en el norte aparecen algunos atolones coralinos; algunas islas conforman su morfología a partir de rocas volcánicas y calizas; y otras son enteramente de naturaleza caliza, fiel reflejo de los arrecifes de coral que un día fueron y que fuerzas volcánicas elevaron por encima del nivel del mar. Dada su porosidad y los continuos procesos naturales de erosión, se han conformado así decenas de islas de formas redondeadas y de base estrecha que recuerdan por su forma una seta: son las exuberantes Rock Islands.
1.- El punto más alto del archipiélago apenas alcanza los 200 metros. Es ahí donde nacen los escasos ríos que atraviesan la selva, provocando algunas cascadas de agua en su recorrido hacia el mar.
No fue hasta principios del siglo XVI cuando fueron descubiertas por navegantes españoles, que las denominaron "Los Palaos". En 1885 España establece oficialmente en las islas el primer gobierno. Algunos años más tarde pasa a ser propiedad de los alemanes, y luego de los japoneses después de la Primera Guerra Mundial. Tras la derrota de éstos durante la Segunda Guerra Mundial, pasan a ampliar los territorios de Estados Unidos hasta el año 1994 en que finalmente adquieren su independencia.
2- La configuración natural del archipiélago fue alterado durante la II Guerra Mundial, cuando con fines bélicos, se abrieron canales a través del arrecife o se construyeron puertos estratégicamente situados y solo visibles desde el aire, como este, en la Isla de Peleliu.
Pero no han sido estos avatares políticos los que han hecho famosas a las "Islas Palaos", ni tampoco el importante espacio estratégico que ocupan que ha provocado una confluencia de culturas, sino el paisaje paradisíaco de las Rock Islands, y los extraordinarios puntos de buceo a su alrededor. La existencia de más de 40 destinos de buceo e innumerables barcos y aviones hundidos durante la Segunda Guerra Mundial, provocan cada año la afluencia de turistas de todo el mundo en busca del mejor y más excitante buceo.
3.- La mayoría de los tiburones se aparean aquí durante los meses de noviembre y diciembre. De enero a marzo se puede distinguir a las hembras en avanzado estado de gestación, y a partir de marzo las crías se juntan en grandes grupos cerca del arrecife, buscando protección y aunando sus esfuerzos en la caza.
El punto de partida es Koror, la capital, de donde salen diariamente numerosas lanchas hacia los mejores destinos. La mayoría de ellos se localizan en la barrera de coral, fuera de la laguna, donde la configuración de los fondos y las fuertes corrientes atraen a grandes peces pelágicos en busca de alimento. En el interior de la laguna se pueden visitar más de 50 barcos y aviones hundidos durante la Segunda Guerra Mundial, además de diversas cuevas sumergidas y espectaculares buceos de arrecife, con cientos de especies animales diferentes. Tal es la diversidad que ofrecen las islas que es imposible visitarlo todo en un solo viaje. Casi todos los puntos de buceo distan unos 50 ó 60 minutos del puerto de origen, por lo que, para optimizar el tiempo, los centros de buceo realizan salidas de todo el día, con una inmersión por la mañana y otra a primera hora de la tarde, con un almuerzo entre medias y un par de horas de descanso en algún paradisíaco punto de las Rock Islands. Antes de regresar a puerto es habitual una pequeña parada para practicar un poco de buceo a pulmón en algún punto de especiales características.
4.- La tridacna gigante es uno de los animales tropicales más antiguos que se conocen. En su manto alberga algas microscópicas con las cuales mantiene estrechas relaciones simbióticas y que le confieren llamativos colores. Actualmente es una especie en peligro, muy apreciada por su carne para el famoso sashimi japonés.
Uno de los puntos de buceo más visitados y quizá el que ha hecho famosas a las Islas Palau es "Blue Corner", un saliente del arrecife donde las fuertes corrientes son habituales y grandes grupos de tiburones grises se dejan llevar acercándose a menos de un metro de los buceadores. No lejos de ahí, un canal artificial atraviesa la barrera hasta la laguna. Su construcción durante la segunda Guerra Mundial aseguraba el paso de los barcos hasta el interior de la laguna de forma directa. Hoy, "German Channel" se ha convertido en zona de paso habitual de tortugas y mantas, y su fondo arenoso constituye una buena zona de descanso para tiburones de puntas blancas y tiburones leopardo. El resto de inmersiones no son menos atractivas: paredes verticales tapizadas de corales blandos y gorgonias multicolores, y grandes bancos de barracudas, carángidos o peces cirujano.
5.- Durante siglos, los nativos se han servido de las tortugas para procurarse alimento y materia prima en la fabricación de joyas y utensilios de todo tipo, como cucharas y platos, peines, anzuelos de pesca... Actualmente las tortugas son especies protegidas, y la importación de cualquiera de estos objetos es ilegal en la mayoría de los países occidentales.
Obligada es la visita al Lago de las Medusas, un lago interior en mitad de las Rock Islands que permaneció casi en el anonimato hasta que, en 1982, National Geographic publicó un extenso estudio del mismo. Allí, miles de medusas que han perdido su poder urticante, se concentran cerca de la superficie buscando la luz. Las elevadas temperaturas del agua y la escasa concentración de oxígeno solo permite la vida además, a escasas especies de peces, anémonas y algunas esponjas.
6.- Solo durante los ataques aéreos americanos en marzo de 1944 fueron abatidos más de 90 aviones y 60 barcos japoneses. Después de la guerra, compañías filipinas y japonesas recuperaron total o parcialmente unos 27 barcos. El resto yace aún en el fondo y aunque muchos han sido expoliados, otros aún albergan material de guerra de todo tipo.
Muchos son los que optan por un crucero a bordo de alguno de los barcos destinados exclusivamente al buceo. El Ocean Hunter, el Peter Huges, o el extraordinario catamarán de la flota Agressor. Preparados hasta el último detalle, suprimen los pequeños inconvenientes de esta actividad, permitiendo realizar hasta cinco inmersiones diarias, todas ellas en puntos diferentes. Además compaginan el buceo con excursiones a los puntos más emblemáticos del archipiélago, como las islas de Peleliu y Angaur, cementerio de barcos y aviones de la Segunda Guerra Mundial, y escenario de muchas batallas libradas entre americanos y japoneses, recreadas después en el cine.
7.- La mayoría de las más de 2.000 especies de opistobranquios que se conocen se localizan en aguas del Pacífico. A pesar de haber perdido la concha de protección que caracteriza a los moluscos, poseen otros métodos no menos infalibles de defensa, que advierten mediante sus llamativos colores.
A pesar todos los avatares que han sufrido las islas y la gran afluencia de turismo a que se ven sometidas, siguen permaneciendo en buen estado gracias a un esfuerzo del gobierno por mantener intactas todas sus riquezas naturales. Una de las medidas adoptadas fue la creación de una reserva marina en el incomparable marco de las Rock Islands, cuya conservación queda asegurada con el "Tratado de las 70 Islas". Toda actividad que pueda alterar la vida salvaje queda prohibida en este área. Así, solo es posible visitar este reducto virgen desde el aire, en alguno de los vuelos que en avioneta pueden concertarse desde la capital. Quizá entonces puedan avistarse los dugongos, los cocodrilos de agua salada, o los murciélagos de la fruta, especies todas ellas autóctonas y abundantes en un pasado no muy lejano, pero en peligro actualmente dadas las persecuciones de que han sido objeto.
8.- Chandelier Cave, en el Puerto de Malakal, cerca de la capital. Cinco cámaras unidas componen la gruta, que se adentra más de 100 metros bajo tierra. La gran cantidad de estalactitas y estalagmitas demuestran que estaba anteriormente emergida.